Frente al monumento al padre de la Patria Miguel Hidalgo, en la parte baja de la Avenida Independencia , la fachada del Teatro Hidalgo, nos muestra suntuosamente los labrados en cantera que con gran visión, el Arquitecto Cubano Federico Gabriel Amerigo Rouvier, proyecto para deleite de los paseantes que admiraran su estructura.

Construido en el año 1906, este edificio fue un muy importante escenario para la puesta en escena de numerosas obras de teatro, sin tener problemas en cuanto a la capacidad, ya que estaba distribuido de la siguiente manera: 260 lunetas y 70 preferenciales, 26 plateas con 156 asientos, 14 palcos con 84 asientos y 600 lugares en las galerías, dando un cupo para 1170 personas. La decoración en sus salones interiores era muy suntuosa con amplios vestíbulos, escalinatas, un bar y el la planta alta tenia un hermoso salón de recepciones.

La inauguración corrió a cargo del entonces gobernador Don Enrique Creel, el dia 25 de agosto de 1906, con la presentación de la opera de Guissepe Verdi “Il Trovatore”, también contando alguna vez con la participación de la cantante española Josefina “Pepita” Embil, madre del afamado tenor Placido Domingo.

La historia del Teatro Hidalgo se consumió con un incendio en el mes de noviembre de 1928, terminando así con una época de gran auge en el teatro en la ciudad.